domingo, 23 de diciembre de 2007
con Melendi, Guillermo Martín y con una explosión
Ya sé que Melendi, Guillermo Martín y una explosión no tienen mucho que ver, pero mis sueños son así.
En mi sueño estaba yo yendo a mi casa con mi amiga para prepararnos e ir luego a las fiestas de Santurtzi. Cuando subimos a casa, nos encontramos con Melendi, le pedimos un autógrafo y, seguidamente, él sacó unas mesas y unos taburetes. Nos sentamos a hablar, mientras mi amiga se iba a darle conversación al de la tienda de al lado de ordenadores y, luego, subía a casa a maquillarse.
Después de tanto hablar con uno de mis cantantes favoritos, nos despedimos y bajé a la fiestas. En el camino me encontré con Guillermo Martin que ¡dejaba plantados a sus amigos por irse de fiesta conmigo! Fuimos a las barracas, comimos algodón de azúcar rosa y piruletas grandes. Mientras ibamos hacía la txozna, donde estaban todos mis amigos, se oyó un ruido muy fuerte ¡algo había estallado!
Yo me fui corriendo y Guillermo vino detrás mio. Al llegar a la txozna, todos estaban tirados por el suelo. Finalmente todo quedó en un suesto. LLegaron un montón de ambulancias, pero antes yo, con unos polvos mágicos, salvaba a todos. Acabamos todos sentados alrededor de la gran mesa, con Melendi y Guille Martin.
En mi sueño estaba yo yendo a mi casa con mi amiga para prepararnos e ir luego a las fiestas de Santurtzi. Cuando subimos a casa, nos encontramos con Melendi, le pedimos un autógrafo y, seguidamente, él sacó unas mesas y unos taburetes. Nos sentamos a hablar, mientras mi amiga se iba a darle conversación al de la tienda de al lado de ordenadores y, luego, subía a casa a maquillarse.
Después de tanto hablar con uno de mis cantantes favoritos, nos despedimos y bajé a la fiestas. En el camino me encontré con Guillermo Martin que ¡dejaba plantados a sus amigos por irse de fiesta conmigo! Fuimos a las barracas, comimos algodón de azúcar rosa y piruletas grandes. Mientras ibamos hacía la txozna, donde estaban todos mis amigos, se oyó un ruido muy fuerte ¡algo había estallado!
Yo me fui corriendo y Guillermo vino detrás mio. Al llegar a la txozna, todos estaban tirados por el suelo. Finalmente todo quedó en un suesto. LLegaron un montón de ambulancias, pero antes yo, con unos polvos mágicos, salvaba a todos. Acabamos todos sentados alrededor de la gran mesa, con Melendi y Guille Martin.
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